El Gobierno vasco destinará ocho millones de euros para impulsar una planta de aprovechamiento energético de la paja de cereal en Álava. La subvención se repartirá en cuatro anualidades -entre 2010 y 2012-, a razón de dos millones cada año. La ayuda se enmarca en la Estrategia Energética de Euskadi, que fomenta la utilización de energías procedentes de fuentes renovables.
Una de estas fuentes de energía es la biomasa. En Álava se generan cada año importantes cantidades de residuo de paja. Su aprovechamiento adecuado supondría la transformación de un residuo en un recurso que propiciaría el asentamiento de una producción industrial generadora de empleo y rentas complementarias en el entorno rural.
De esa forma, y según ha explicado el Gobierno vasco, se solucionarían los problemas medioambientales que acarrea la gestión de estos desperdicios, que habitualmente se queman o se abandonan en el campo. Para garantizar la eficiencia y la rentabilidad de este tipo de instalaciones «resulta esencial un óptimo dimensionamiento y una adecuada ubicación respecto a los lugares de producción de paja, por lo que se hace necesario incentivar un único proyecto», recuerda.
La planta deberá tratar un mínimo de 90.000 toneladas de paja al año.